BIBLIOTECA DIGITAL / RODOLFO ROSENDE

Côte d’Or quedó firme en el tintero

12-06-2026

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El Handicap Côte d’Or (1600 metros), programado para el próximo sábado 13 en la arena metropolitana, servirá de homenaje a la histórica yegua argentina criada en el mítico Haras Ojo de Agua, de la sucesión de Raúl Chevalier, y considerada como una de las mejores féminas SPC de todos los tiempos en el país.

 

Nacida el 10 de septiembre de 1928, la zaina descendía de Sandal (GB) (William the Third) y Bourgogne, por Your Majesty (GB) en Albilla, por Gay Hermit (GB), siendo por lo tanto un calco genético del crack invicto Macón, éste perteneciente a la generación 1922. Además, hermana paterna de otros singulares ejemplares de aquella época, del calibre de Caid, Sierra Balcarce, Muralla, Skipper, El 14 (talló en Uruguay) y El Veronés (figura en Perú).

 

Su elegante silueta ya la destacaba entre la tropilla sobre las praderas bonaerenses de la desaparecida cabaña, en anticipo de lo que sería una campaña excepcional de 16 victorias, 3 segundos y 1 tercero en veinte salidas a la palestra dorada del viejo Hipódromo Argentino.

 

Entrenada en sus inicios por Francisco Maschio para la caballeriza Yeruá, debutó tardíamente, el domingo 20 de septiembre de 1931 en cancha liviana, y con Irineo Leguisamo en su silla se adjudicó el Premio Hermes (1500 metros), para potrancas de 3 años perdedoras, superando en condición de favorita por 2½ y 3 cuerpos a Old Lady, Ígnea y Billetuda en 1’30”1/5, sin apretar el acelerador al máximo. Repitió el domingo 11 de octubre en el Premio El Hereford (1600 m.), con féminas de 3 abriles titulares de 1 ó 2, donde el “Pulpo” la puso en el disco por 1½ sobre Victoriosa en 1’36”3/5, llegando posteriormente Mi Chiquita, Preceptora y Bomba.

 

De allí al Clásico Francisco J. Beazley (2000 metros) del domingo 15 de noviembre en pista pesada, entonces con Olegario Ruiz a bordo porque Leguisamo se apiló en Artesana, escolta a 2½ largos de Côte d’Or en 2’5”1/5, con Santa Paula, Nena Linda y La Grisette más alejadas. Y en el cierre de su primera temporada, el martes 8 de diciembre en terreno normal, de nuevo con Leguisamo en sus riendas concluye 3ª y cola a 1½ y 4 cuerpos del crack generacional Mineral –terminaba de agendarse el Gran Premio Carlos Pellegrini (3000 m.)- y Crash en 3’5”4/5 para el Clásico Buenos Aires (3000 m.), aprobando empero el examen por el salto de rivales y de recorrido.

 

UN CICLO PERFECTO

Durante 1932 la campeona deslumbró a la cátedra y a los entendidos, ganando nada menos las nueve que corrió. Arrancó el martes 9 de febrero en el Clásico Espirita (1800 metros), un Handicap que se lleva por 1¾ y 1¼ respecto de Muralla y Sacrílega en 1’48”1/5, y sería ésa una edición coleccionable del Espirita porque recién volvería a disputarse medio siglo después. El sábado 19 de marzo somete por 2¾ y 1½ a Spit Fire y Fucsita en 1’36”1/5 para el Clásico Criadores (1600 m.). En la milla barrosa del Clásico Gilberto Lerena, dirimido el domingo 27 de marzo, bandea por ¾ a Firmeza en 1’37”4/5, con Retirada cerrando la marcha a 4 cuerpos. Trascartón suma a su cartilla el Clásico Mariano Moreno (1800 m.) del domingo 24 de abril, estructurado a modo de handicap, y con el plomo mayor de 60 kilos aplaza por 1¾ y cabeza a Spit Fire (52) y Lagarta (50) en 1’49”3/5, con Fucsita (52) en la horquilla.

 

El domingo 5 de junio, en la pista algo revuelta, estrena la blusa del stud Hilda, alzándose el Clásico Ignacio Correas (2200 m.) por 2½ y varios sobre Artesana y Goody en 2’17” clavados. Y sigue la serie el domingo 19 de igual mes en el Clásico Arturo R. Bullrich (2500 m.), ante los machos, al galopar por 3½ y 3 largos a El Catorce y Signum en 2’38”1/2 para el matete.

 

Arena pesada otra vez el domingo 31 de julio, sólo Firmeza le sale al cruce en el Clásico Juan Shaw (1800 metros), y Côte d’Or le tira a 1½ en 1’51” exactos para la despedida de Francisco Maschio en su tutela y de “Legui” en su montura, pues se muda al escuadrón de Emilio Ridella; y al influjo de Elías Antúnez brilla el 20 de noviembre en el Clásico Comparación (2200 m.) al postergar por 1¾ y 3 largos a los conspicuos stayers Origan y Cruz Diablo –ambos andaban a las piñas con Payaso…- en 2’15”1/5, con Cauteloso y Premier completando el marcador.

 

Al cabo, en la jornada navideña del domingo 25 de diciembre, le baja la persiana a una temporada inmejorable con la obtención del Clásico Capital (2500 metros), con faena del “Yacaré” para derrotar por ¾ y ¾ a Luminar y Calibán en 2’35”3/5.

 

MIL NUEVE TREINTAITRÉS

Guiada por Antúnez, inicia 1933 con un placé a 1¼ de Nereida el domingo 26 de marzo, en brillantes 1’34”3/5 para el Clásico América (1600 metros), con Cruz Diablo a 3 cuerpos. Luego sería montada hasta su anteúltima entrega por Olegario Ruiz, quien el sábado 5 de abril en la pesada la coloca victoriosa en el disco del Clásico Otoño (2000 m.), por varios a Origan, Luminar, Niño y Puro Habano en 2’2”. El domingo 4 de junio embolsa el Clásico Vicente L. Casares (2500 m.), precediendo por 3½ largos y ½ pescuezo a Premier y Merezco en 2’36” para la superficie liviana. A vuelta de hoja, el domingo 2 de julio, anima el Clásico Chacabuco (3000 m.), y en match con Knocker lo doblega por “variedades” en 3’8”3/5, con su jockey en postura.

 

Desaira con todos los boletos el domingo 27 de agosto, al cruzar 3ª a 2 y 4 cuerpos de Morador II y Cruz Diablo en 2’34” para el Clásico General Belgrano (2500 metros); por encima de Calibán. En parte se recupera al mes justo en un barrial, al secundar a 2¼ a Guapito en el Gran Premio de Honor (3500 m.), en 3’41”2/5 y con Premier al rato; sin embargo, en la previa parecía una imperdible, y la derrota ante un oponente cuyas referencias no la intimidaban sólo desata un sinnúmero de comentarios en las conversaciones burreras acerca de su presunto declive.

 

Vale al respecto la transcripción de una crónica preliminar al Gran Premio Carlos Pellegrini (3000 metros): “Con todo lo que contribuyen a aminorar la confianza en su capacidad las dos carreras en que defeccionó recientemente, Côte d’Or debe estar antepuesta a cualquiera de sus rivales en lo que se refiere a la definición probable del encuentro. Es verdad que los distintos ensayos a que se la sometió acusan un resurgimiento vidente, pero así también habíase comportado en vísperas de la Copa de Oro y fracasó allí completamente, al extremo de caer batida por Guapito, al que no opuso la mínima resistencia. Se impone, por lo menos, abrir a su respecto un interrogante al que no se considere despejado sino en cuanto a fijar un punto de orientación del cual arranquen todas las conjeturas, porque apenas llegase a renunciar la hija de Sandal dejaría, por cierto, de ser lo mismo. El cuidador Ridella, sin embargo, ha tratado de obviar todos los obstáculos para que la yegua reaparezca en la plenitud de sus facultades, y debe creerse que lo ha conseguido desde que ha dispuesto de todo el tiempo necesario para que no le fallen sus propósitos en tren de desvanecer el recuerdo de los dos últimos fracasos de su pupila, sobre los cuales se hace especialmente hincapié por tratarse de una yegua, en las que los síntomas de decadencia suelen presentarse con caracteres definitivos”.

 

Y aquel domingo 12 de noviembre, en los tres kilómetros más prestigiosos, bajó el telón de una trayectoria de película al imponer condiciones de bandera a bandera, escapando a la altura de los 400 para llegar ilesa con el envión. En la sentencia, batió por 1 cuerpo a Nereida en 3’9”2/5, con Aretino tercereando a ½ cabeza, El Muñeco en el 4º casillero, y a posteriori Cinco Cerros, Last Pet, Orégano, Hindenburg, Calibán, Chanfle, Mosquito y Requiebro, devolviendo un sport de $ 7.70 y 3.90 al influjo de Eduardo Lema, piloto también durante ese anuario del record-horse Cute Eyes. Con fuerte viento en contra, la campeona pasó los primeros 500 en 31”, los 1000 en 1’3, los 1500 en 1’37”, los 2000 iniciales en 2’7”2/5 y los 2800 en 2’56”3/5, con 2’38”2/5 para los últimos 2500, 2’6”2/5 para los ulteriores 2000, 1’32”2/5 los 1500, 1’2” el postrer kilómetro, y remate de 12”4/5.

 

SU LEGADO

Retirada a la cría en el Haras Chapadmalal, Côte d’Or produjo con Congreve a Côte Basque (1939), más tarde madre con Sloop (URU) de la vencedora múltiple Côte Rouge (URU), y con el argentino Castigo del fenomenal Aurreko (URU), titular en Maroñas de la Polla de Potrillos (1600 metros) de 1953, del José Pedro Ramírez (3000 m.) de 1954 en el tiempo récord de 3’3”, y del Gran Premio Municipal (3000 m.) del mismo calendario. Con Rustom Pasha (GB) dio a la prolífica Côte d’Argent (1942), mamá entre otros del ganador plural Lorient (Parlanchín), de la matrona Cantábrica (Parlanchín) –de su cruza con Sideral surgiría el estupendo fondista Vizcaíno-, de la clásica Côte Normande (Claro), y de la invicta en 5 actuaciones Grosse Côte (Claro). De su noviazgo con Parwiz (GB) nació Côte Anglaise (1944), madre con Realista de Cote Royale (URU) –heroína de la Polla de Potrancas (1600 m.) de 1957 en Maroñas-, y del buen ganador Rey Brujo (URU). Y enviada a Chile, engendró en el Haras Rihue, propiedad de Raúl Valdivieso Bunster, con Millstream (CHI) a Comodor (CHI) (1948), y con Cockney –uno de los seis Congreve que sirvieron en el país trasandino- a Milladora (CHI) (1950), ambos sin mayor trascendencia.

 

Côte d’Or conforma, junto a Sibila (1910), Mouchette (1911-1912), Enérgica (1913), Dijital-Ocurrencia (puesta en 1915), Lyda (1927), La Mission (1940), Vit Reina (1965), Rafale (1967), Snow Figure (1970), Immensity (BRZ) (1983) y Potri Pé (1992), la selecta pléyade de 13 yeguas vencedoras del Gran Premio Carlos Pellegrini.